De los muchos temas que relaciono con la cuarentena a lo largo de estas semanas, no había nunca pasado por mi cabeza que en algún momento pudiera relacionarse con el feminismo.
Hoy llegó a mi time-line un artículo con mucha razón sobre un tema muy desafortunado que, aunque obvio, no había querido analizar pues afortunadamente no es algo que pertenece a mi día a día.
El artículo indica que las mujeres somos las más afectadas por la cuarentena, pues debemos cubrir 3 trabajos a tiempo completo haciendo que el nivel de estrés y cansancio llegue a límites difícilmente tolerables. Se dice, con absoluta razón, que además de seguir trabajando en jornada completa, las mujeres se hacen también cargo de las tareas domésticas como cocinar, lavar o planchar y de las responsabilidades parentales que tienen como complejidad añadida el hecho de que ahora el colegio es en casa.
Con tristeza vi que había mujeres de mi edad y hasta 10 años menores, casadas con hombres que me causaban muy buena impresión al ser abiertos, modernos y al parecer nada machistas, que se quejaban de la situación confirmando que esas condiciones también aplicaban para ellas. No me habria sorprendido que mujeres de la edad de mi mamá o mi abuela, nacidas en los años 60 o atrás, dijeran que ese era su situación, pero millenials?!
Al inicio de la cuarentena pensé que muchas madres que se quedaban en casa serían mejor comprendidas, pues sus parejas podrían vivir de primera mano que es estar con niños el día entero (como es bien sabido, en nuestros países, la gran mayoría de hombres con hijos desafortunadamente aún no se quedan en casa con ellos durante un permiso retribuido o no, de su empleador), pero jamás pensé que estando en casa, en las mismas condiciones, no sólo no se comprendiera, sino que no se repartiera la carga. Ya ni hablemos del índice de violencia intrafamiliar disparado, contra las mujeres obligadas a estar con su maltratador día y noche. Es infame.
Y sigue habiendo negacionistas que no creen que la lucha del feminismo es necesaria. No hemos aprendido nada.